Cuatro de cada diez mayores de 60 años padecen cataratas

La enfermedad de cataratas es la primera causa de ceguera y deficiencia visual grave en el país. Las personas que no tienen acceso a la cirugía quedan ciegas por esta afección.

Las cataratas se producen como consecuencia del envejecimiento de los tejidos del ojo y aparecen cuando el cristalino del ojo se torna opaco, por lo que la visión se vuelve borrosa. “Es una patología tratable con cirugía, cuyo éxito es superior al 95%”, afirman los especialistas.

En la Argentina, dos de cada diez personas mayores de 50 años las padecen, y luego de los 60 años el valor asciende a cuatro de cada diez. Además de la edad, hay otros factores de riesgo como la herencia, la diabetes, una larga exposición al sol a lo largo de la vida, el consumo de cigarrillos, haber padecido trastornos visuales serios y un prolongado uso de esteroides, ya sea tópicos o sistémicos.

No todas las cataratas son iguales, algunas quitan más la visión que otras, algunas los hacen en forma paulatina, y otras rápidamente. De todos modos, en general son progresivas y dificultan las actividades cotidianas ya que dificultan ver los colores y los rostros con detalle, impiden leer el diario o los mensajes en el celular, provocan problemas para deambular ya que no se perciben los desniveles como escalones, cordones o irregularidades del piso”, explican los oftalmólogos de Ocularis.

“Con las modernas cirugías de cataratas, volver a ver es una realidad. El porcentaje de éxito es casi total y las complicaciones mínimas y tratables. Por otra parte, no hay período de recuperación porque la reinserción laboral y social es casi inmediata”, agregaron los especialistas.

 

El procedimiento de cirugía de cataratas

El procedimiento más común utilizado para la extracción de las cataratas es llamado facoemulsificación. Después de hacer una pequeña incisión en el borde de la córnea (la parte frontal del ojo), su oftalmólogo inserta un instrumento pequeño que utiliza ultrasonido de alta frecuencia, el cual rompe el centro del cristalino opaco y cuidadosamente lo succiona hacia afuera.

Después de que el cristalino opaco ha sido removido, el cirujano lo reemplazará con un lente intraocular. El nuevo lente transparente permite que la luz pase a través de la retina y se enfoque adecuadamente. El lente intraocular se convierte en una parte permanente del ojo. Cuando el lente intraocular está en su lugar, el cirujano cierra la incisión.

 

Recuperación luego de una cirugía de cataratas

Después de la cirugía, es muy importante ponerse las gotas para los ojos prescritas por el oftalmólogo para agilizar la curación. Inmediatamente después de la intervención no se debe tocar el ojo. El paciente no podrá conducir a su casa.

Durante la primera semana de recuperación se debe evitar el ejercicio físico y levantar objetos pesados. También hay que evitar que el agua, la suciedad o el polvo entren en el ojo, ya pueden producir infecciones.

La visión puede ser borrosa durante unos días o semanas después de la cirugía.