¿La diabetes puede causar ceguera?

Esta pregunta posee una respuesta contundente por parte de los profesionales: Sí. La diabetes es una enfermedad que afecta todos los órganos del cuerpo, incluyendo los ojos. Si bien todos los pacientes diabéticos corren riesgo de desarrollar retinopatía diabética, un buen control metabólico posibilita su prevención. Según la Organización Mundial de la Salud, el 2,6% de los casos mundiales de ceguera es consecuencia de esta patología no tratada correctamente.

“La retinopatía diabética es una enfermedad lenta y progresiva, ocurre como consecuencia de la diabetes afectando la retina que es el tejido del ojo encargado de la visión. Cuando la retinopatía diabética presenta síntomas, especialmente dificultades para ver correctamente, estamos en presencia de una enfermedad avanzada. El control oftalmológico permite detectar la enfermedad en estadios más tempranos, cuando es más fácil de tratar y así evitar llegar a consecuencias irreversibles, como la ceguera”, explicó el Dr. Gabriel Luchessi.

“Desde Ocularis recomendamos la realización de fondo de ojos periódicamente para la detección temprana de la patología y el mejor tratamiento para la retinopatía diabética es la prevención. Un estricto control del azúcar en la sangre reducirá en forma significativa el riesgo a largo plazo de una pérdida de la visión”, agregó Luchessi.

Generalmente, el tratamiento no cura la retinopatía diabética, pero puede retardar la progresión de la pérdida de la visión. Además, en algunos casos al padecer retinopatía diabética se produce un acumulo de líquido en la zona central de la retina que se denomina edema macular diabético y es la principal causa de pérdida de visión en los personas con diabetes. El paciente nota una bajada de visión y muchas veces percibe los objetos deformados (metamorfopsia). Asimismo, pueden surgir hemorragias en el vítreo, el desprendimiento de la retina traccional y el glaucoma neovascular.

A propósito de los tratamientos, el Dr. Luchessi explicó: “Los tratamientos oftalmológicos que podemos llevar a cabo, dependerán de la gravedad de la enfermedad. Se pueden indicar tratamientos con láser, cirugías que se denominan vitrectomías, inyección de medicamentos, entre otros”.

El tratamiento con láser reduce nuevos vasos sanguíneos anormales y la hinchazón macular. El tratamiento es a menudo recomendado para personas con edema macular, retinopatía diabética proliferativa (RDP) y glaucoma neovascular.

Cuando una retinopatía diabética es tratada con láser, el rayo es aplicado a todas las partes de la retina, con excepción de la mácula (éste proceso es denominado fotocoagulación panretiniana, o PRP por sus siglas en inglés). Este tratamiento hace que los nuevos vasos sanguíneos anormales se contraigan, y con frecuencia impide su crecimiento en el futuro. También disminuye la posibilidad de que ocurra una hemorragia vítrea o una distorsión de la retina.

Fotocoagulación Panretiniana. American Academy of Ophthalmology

La vitrectomía es un tratamiento quirúrgico mediante el cual el médico hace una incisión en el ojo y utiliza un instrumento pequeño para extraer la sustancia gelatinosa y la sangre que se ha acumulado en el humor vítreo como resultado de hemorragia retiniana. La intervención se realiza bajo anestesia local o general.

El humor vítreo se sustituye entonces con una solución fisiológica (o salina). Después de extraer el humor vítreo, es posible que el cirujano trate la retina con láser, corte o extraiga tejido fibroso o cicatricial de la retina, o repare desgarros o agujeros en la misma.

Cirugía de Vitrectomía para Retinopatía Diabética. American Academy of Ophthalmology

Desde hace algunos años existen nuevos fármacos capaces de estabilizar la retinopatía. Mediante el uso de fármacos intravítreos se consigue controlar procesos proliferativos así como el edema macular. Los antiangiogénicos son unos fármacos que se administran mediante inyecciones intraoculares intravítreas. También se utilizan dispositivos de liberación retardada de corticoides intravítreos, que son útiles para el control del edema macular difuso. Estos medicamentos intravítreos pueden aplicarse una sola vez o a través de una serie de inyecciones programadas por su médico oftalmólogo. El procedimiento es sencillo y ambulatorio. El medicamento reduce la hinchazón, el escape de fluidos, el crecimiento no deseado de vasos sanguíneos anormales en la retina y puede ayudar a mejorar la visión.

Tratamiento Anti-VEGF. American Academy of Ophthalmology

Inyecciones intravítreas de fármacos antiangiogénicos: Avastin, Lucentis, y Eylea

Angiogénesis es un término usado para describir el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos y juega un papel crucial en el desarrollo normal de los órganos y tejidos del cuerpo. Sin embargo, algunas veces se puede producir el desarrollo excesivo y anormal de los vasos sanguíneos en enfermedades como el cáncer (crecimiento de tumores) y la enfermedad diabética del ojo (hemorragia retiniana y macular).

Las sustancias que detienen el crecimiento de estos vasos sanguíneos excesivos se denominan antiangiogénicos (anti = contra; angio = vaso; génico = desarrollo) y antineovasculares (anti = contra; neo = nuevo; vascular = vasos sanguÍneos).

Actualmente, fármacos antiangiogénicos como Avastin, Lucentis, y Eylea se administran por inyección directamente en el ojo después de que la superficie ha sido anestesiada. Estos fármacos son potentes. Los vasos anormales desaparecerán dentro del período de 24 a 48 horas; sin embargo, los vasos no se van para siempre. El tratamiento del edema con estos fármacos requiere inyecciones frecuentes.

Esteroides intravítreos

Los esteroides son muy buenos para tratar la inflamación causada por el edema macular diabético. Se inyectan en el humor vítreo, sustancia gelatinosa que llena el interior de la parte posterior del ojo,