Los beneficios de la natación que no alteren tu salud ocular

Zambullirse en piletas para nadar regularmente trae varios beneficios a la salud y está recomendado para todo el mundo sin importar la edad o la condición física, retrasa el envejecimiento, mejora la memoria, combate el estrés, reduce el dolor lumbar y beneficia la capacidad pulmonar, entre otros. Sin embargo, si no se toman los recaudos necesarios puede aparecer “el ojo del nadador” con una sensación de quemadura, ardor y enrojecimiento.

La superficie de los ojos está recubierta por una delgada capa de lágrimas conocida como película lagrimal que mantiene los ojos húmedos, suaves y transparentes. El cloro y otros químicos utilizados para mantener limpia el agua de las piletas pueden eliminar esta capa húmeda de película lagrimal y dejar los ojos irritados y rojos. Además, se puede desarrollar el síndrome del ojo seco, una condición en la que no se producen lágrimas suficientes o de la calidad adecuada. La sensación puede ser como la tener arena en los ojos o tener visión borrosa.

Asimismo, sin la protección de una película lagrimal plenamente funcional, los ojos quedan expuestos a los nocivos químicos del agua de la pileta y a las bacterias que aún están presentes en ella. El cloro por sí mismo puede producir una reacción que enrojece la superficie y los bordes de los párpados dejándolos con una incómoda sensación de prurito y lagrimación excesiva. Además, las bacterias que sobreviven al cloro pueden llevar a una infección ocular, lo que se conoce por el nombre de ojo rosa (conjuntivitis).

Algunos consejos de la American Academy of Ophthalmology para  mantener los ojos sanos mientras practica natación:

Use Anteojos Protectores o Antiparras

Use anteojos para natación siempre que nade. Estos anteojos impiden que las sustancias químicas el agua de la piscina entren a sus ojos y ayuda a mantener una película lagrimal normal.

Lave Sus Ojos

Lave sus ojos cerrados con agua dulce inmediatamente después de nadar. Así se elimina el cloro y las demás sustancias químicas de sus párpados y pestañas.

Utilice Gotas Oftálmicas o Lágrimas de Gel

Aplíquese gotas lubricantes antes y después de nadar para mantener una película lagrimal balanceada y mantener confortables sus ojos. ¿Tiene ojo seco?.  Ayude a proteger su película lagrimal cubriéndola con lágrimas artificiales gruesas — conocidas como lágrimas de gel — antes de ponerse los anteojos protectores para nadar. Confirme con su oftalmólogo las gotas medicadas que puede utilizar.

Manténgase Hidratado

No olvide beber abundante agua. Una buena hidratación es parte importante de mantener los ojos húmedos y cómodos.

¡Asegúrese de no nadar con lentes de contacto!

El uso de lentes de contacto en cualquier tipo de agua — incluyendo la de la piscina, la de un jacuzzi, la del océano o la de un lago — representa un alto riesgo de infección de la córnea. Pueden desarrollarse bacterias en los lentes aún después de nadar solo una vez. Debido a que los lentes de contacto permanecen en sus ojos durante un largo período de tiempo, sus ojos están continuamente expuestos a sustancias químicas, bacterias, hongos o parásitos. Esto puede dar lugar a una dolorosa infección, a daño de la córnea e inclusive a pérdida de la visión.