Protección ocular en el trabajo

En determinados tipos de trabajos la protección ocular no sólo es necesaria, sino obligatoria para preservar la salud ocular.

Por ello, los trabajadores de diferentes y múltiples ramas de actividad deben protegerse los ojos frente a toda una serie de peligros, incluidos los impactos de partículas que se mueven a gran velocidad, de metal fundido o sólidos calientes, y también de la penetración de polvo, gases y productos químicos.

Cualquiera de ellos puede provocar graves daños (a menudo irreversibles) en la vista. Es por ello que los empleadores deben entregar una protección ocular si existe la posibilidad de que el trabajador se encuentre expuesto a riesgos mientras desempeña su trabajo.

Si una persona trabaja en áreas donde hay partículas, objetos volantes o polvo, debe usar como mínimo unos anteojos de seguridad con protección lateral. Si trabaja alrededor de sustancias químicas, debe usar gafas protectoras contra salpicaduras. Si trabaja cerca de alguna radiación riesgosa (soldadura, rayos láser o fibra óptica), debe usar anteojos especiales de seguridad, gafas protectoras contra salpicaduras, o cascos diseñados para ese trabajo.

En caso de que ocurra una lesión de los ojos se debe concurrir inmediatamente al oftalmólogo aunque la lesión parezca menor. La demora en recibir atención médica puede resultar en pérdida permanente de la visión o ceguera.