“Todo prematuro tiene derecho a la prevención de la Ceguera por Retinopatía del Prematuro”

La Campaña Nacional “Semana del Prematuro” del 13 al 17 de noviembre es impulsada por UNICEF junto con el Ministerio de Salud de la Nación desde el año 2010.

 

 

Cada año se elige como eje anual alguno de los derechos enunciados del “Decálogo de los Derechos del Prematuro”, seleccionados por ser aristas con alto impacto positivo sobre la reducción de los riesgos que los niños prematuros enfrentan debido a su condición. El derecho 6 del Decálogo de los derechos del bebé prematuro dice: “Todo prematuro tiene derecho a la prevención de la Ceguera por Retinopatía del Prematuro (ROP)”.

La Retinopatía del Prematuro es un problema importante de salud pública, ya que representa la primera causa de ceguera en los niños, especialmente en países de renta media o media/alta como la Argentina. Solamente puede diagnosticarse mediante controles del fondo de ojo por oftalmoscopía indirecta que le permiten al médico oftalmólogo llegar a ver no solo la parte central de la retina (papila), sino toda la retina periférica.

Esta enfermedad de los ojos que afecta la retina se presenta en recién nacidos prematuros (menores de 37 semanas de gestación). Cuanto menor sea su edad gestacional, mayor será el riesgo de padecer ROP. Cuando un bebé nace prematuramente, los vasos sanguíneos (arterias y venas) son inmaduros como el resto del niño.

En el ojo, el problema comienza en la retina y, particularmente, en sus vasos, que le darán el oxígeno y los nutrientes necesarios para su funcionamiento. En el ser humano, la retina fetal no tiene vasos sanguíneos hasta las 16 semanas de gestación, momento en el que las células precursoras de los vasos sanguíneos forman cordones que migran progresivamente desde la cabeza del nervio óptico (papila) hacia la periferia. Estos cordones sólidos luego se canalizan para formar los vasos de la retina madura.

En la mayoría de los recién nacidos prematuros, los vasos sanguíneos de la retina crecen adecuadamente. En otros, lo hacen de forma anormal, diferente, podría decirse “equivocada”. Estos vasos que crecen en forma desordenada son, en gran parte, responsables de la enfermedad, ya que de no detectarse y tratarse a tiempo podrían “tironear” de la retina y desprenderla, con la consecuente ceguera.

Los Derechos del Niño Prematuro y específicamente el número 6, están destinados a la prevención de la ceguera por ROP. El control del embarazo y el nacimiento en maternidades seguras, con cuidados de enfermería de alta calidad, orientados a proteger su desarrollo y centrados en su familia, son las bases de esta prevención primaria.

La administración de corticoides prenatales ante una amenaza de parto prematuro, el tratamiento con oxígeno en forma controlada desde el nacimiento con límites de saturación recomendada, la prevención y tratamiento de las infecciones, la reducción de las transfusiones y una nutrición adecuada, preferentemente con leche materna, son acciones que logran disminuir el impacto del nacimiento prematuro sobre la visión del recién nacido. Acciones como el control oftalmológico en los prematuros de riesgo por profesionales capacitados en el diagnóstico y el tratamiento oportuno, son la base de una prevención secundaria destinada a disminuir las secuelas que la ROP produce.

El Derecho 7 promueve un seguimiento dentro de programas establecidos, capaces de prevenir la salud visual en casos de ROP grave y su rehabilitación ante baja visión, mediante la estimulación y educación especial si fuera necesario (prevención terciaria).

En los casos de ROP grave, para que el niño alcance el máximo de su potencial visual es prioritaria la inclusión de la familia en los diferentes niveles de prevención, proporcionándole información completa en un lenguaje comprensible y acompañamiento en cada una de estas instancias.